Programación de riegos


Se trata del conjunto de procesos y técnicas destinadas a determinar el momento y la cantidad de agua a aportar a las plantas cultivadas determinados para su crecimiento y desarrollo, o para la mejora de rendimientos, supliendo de esta forma, total o parcialmente, la ausencia o insuficiencia de las precipitaciones atmosféricas.

La programación de riego se basa en:

Factores edáficos, tales como la capacidad de retención de agua del suelo, que, junto con la profundidad del sistema radicular efectivo, determinan el agua útil (o el intervalo de humedad disponible).

Factores climáticos, tales como la temperatura, radiación solar, velocidad del viento, etc.

Factores relacionados con la planta, tales como cultivar, características del sistema radicular, tolerancia a la sequía, subperiodo de crecimiento, tolerancia a la salinidad, etc.

Factores de cultivo, tales como las fechas de plantación y recolección, la duración del ciclo agronómico, las fases y periodos críticos del ciclo de crecimiento y desarrollo, etc.

Muchos de estos factores son interdependientes y variables, tanto en el espacio como en el tiempo, lo que viene a reafirmar la complejidad de una adecuada programación de riego.

Objetivos


Existen varios criterios a la hora de programar necesidades máximas, criterios económicos, criterios técnicos, etc.

  • Criterios técnicos. En este caso lo que se persigue es obtener la máxima producción por hectárea o el mayor rendimiento de los regadíos.

  • Criterios económicos. Este óptimo consiste en obtener el máximo beneficio en la aplicación del agua, que se obtiene cuando cuando el beneficio marginal es nulo; es decir, cuando el coste de la última unidad de agua aplicada iguala al beneficio que produce.

Otra estrategia de programación de riegos consiste en combinar aspectos técnicos y económicos, en los que el óptimo corresponde al máximo rendimiento por m3 de agua aplicada mediante el riego, es decir, la eficiencia máxima en el uso del agua, quedando justificado esta estrategia cuando el agua es un recurso limitado o su precio es elevado.

Programación de riegos en cultivos herbáceos


La planta toma agua del suelo y la evapora hacia la atmósfera, sobre todo a través de los estomas de sus partes verdes, en el proceso conocido como transpiración, mediante el cual el cultivo consume la mayor parte del agua disponible en el suelo. En el caso de cultivos de regadío en el que se aporte agua para cubrir las necesidades máximas del cultivo, se aportará agua una vez que el contenido del agua en el suelo sea inferior al agua fácilmente utilizable (AFU), que se obtiene de la siguiente manera:





AFU = Agua fácilmente utilizable (mm)

AU = Agua útil (mm)

NAP = Nivel de agotamiento permisible


Se entiende como agua útil (AU) la cantidad de agua que puede ser almacenada en el suelo y puesta a disposición del cultivo.

El nivel de agotamiento permisible es el nivel de humedad del suelo hasta el cual la planta extrae el agua con facilidad.

Programación de riegos en cultivos leñosos. Riego deficitario.




En el caso de los cultivos leñosos, se pueden plantear dos estrategias de riego:

  • La primera de ellas consiste en satisfacer la evapotranspiración máxima del cultivo.

  • La segunda consiste en reducir los aportes de agua en aquellos periodos fenológicos en los que el déficit hídrico controlado no afecta sensiblemente a la producción y calidad de la cosecha y de cubrir plenamente la demanda de la planta durante el resto del ciclo del cultivo. Esta estrategia se conoce como Riego Deficitario Controlado (RDC).

Para la elaboración de técnicas de RDC, hay que considerar aquellos factores que puede condicionar de forma importante su viabilidad, entre otras, adquiere especial importancia el conocimiento de los periodos críticos del cultivo, el nivel de coincidencia entre el crecimiento vegetativo y el del fruto, las características del suelo, el sistema de riego, el clima, el material vegetal, etc.



A la hora de planificar el riego deficitario se deben tener en cuenta los siguientes aspectos:


Periodos críticos


Son aquellos momentos del ciclo de crecimiento y desarrollo de los cultivos en los que si se registra el estrés hídrico condiciona de forma considerable la producción y/o calidad de la cosecha. Otro aspecto de gran importancia es la programación en los periodos no críticos, ya que si su duración es prolongada, se puede inducir la aparición de situaciones de estrés de efectos trascendentales.

Dentro de la planificación del riego deficitario intervienen gran cantidad de factores, por lo que resulta necesario verificar en condiciones locales la estrategia a plantear, antes de asumir periodos críticos concretos para la elaboración de estrategias en un cultivo determinado.


Crecimiento vegetativo y del fruto.


En algunos cultivos leñosos resulta aconsejable el déficit hídrico, ya que evita un exceso de vigor en la planta que induzca efectos negativos en la fructificación.


Características del suelo y sistema de riego


Con el fin de aprovechar las ventajas del RDC, es necesario facilitar tanto la aparición de situaciones de déficit hídrico como la recuperación de éstas. De ahí que esta estrategia de riego se desarrolla mejor en suelos poco profundos, y cuando se utiliza el sistema de riego por goteo, ya que permite obtener sistemas radiculares concentrados humectando volúmenes reducidos de suelo.